Jaén, 1959
Pedro recoge aceitunas con las manos curtidas por el sol y los sueños puestos en Cataluña.
A veces, para entender quiénes somos, hay que volver al lugar donde todo empezó.
Acompáñanos en un encuentro íntimo donde el autor compartirá el viaje creativo detrás de esta historia. Conversaremos sobre raíces, memoria y las mujeres que tejieron nuestras vidas. Lectura de fragmentos y firmas de ejemplares. Entrada libre.
Pedro recoge aceitunas con las manos curtidas por el sol y los sueños puestos en Cataluña.
Marta crece entre la alta burguesía y las fábricas: hilos, apariencias y tensiones.
Tres generaciones marcadas por el desarraigo, la pertenencia y las heridas que curan.
Una historia íntima que huele a campo y a fábrica: como si mi familia volviera a sentarse a la mesa.
El olivo arraiga. El algodón teje. Y entre ambos, la vida: migración, amor y pertenencia.
Lo que más me tocó: las mujeres que sostienen el mundo sin que nadie las nombre.